Una hormona para ser más feliz

Desde hace muchos años, en los EE.UU se utilizan drogas llamadas ahorradores de la serotonina, técnicamente “inhibidores de la receptación de serotonina”. Tal el ejemplo del conocido Prozac, promocionado en los años 90. Los médicos comenzaron a usar distintas drogas que funcionan un tiempo breve acumulando la serotonina en el cerebro y mejorando la compulsión por los hidratos de carbono, la depresión e incluso el síndrome de pánico. Estas drogas son muy útiles por un tiempo limitado: la carencia de serotonina no es reemplazada nunca por estas drogas y el problema de base no es solucionado.

 En la actualidad sabemos que asociando a estas drogas convencionales un aminoácido llamado 5OH triptófano- se puede naturalmente producir el aumento duradero de la serotonina, dado que este nutriente es el ladrillo fundamental en la síntesis de este neurotransmisor. La serotonina es una molécula que se encuentra en todo nuestro cerebro produciendo un equilibrio en el ánimo por lo que no hay desbalances ni hacia la ansiedad, ni hacia la depresión. También equilibra cualquier tipo de compulsión hacia los alimentos, las compras e incluso el sexo.

 Importancia de la serotonina

 La serotonina es una molécula que se encuentra en nuestro cerebro, en nuestro aparato digestivo y en las plaquetas (organelas de la coagulación). Su principal función es servir de mensajero entre las neuronas produciendo un equilibrio de toda la química cerebral, por lo que gracias a la serotonina podemos sentirnos tranquilos, dormir bien, disfrutar de las cosas sin obsesionarnos en forma compulsiva. Dar vuelta este círculo vicioso es fundamental para prevenir muchas enfermedades, principalmente, la obesidad y la diabetes. Por esta razón el tratamiento de la carencia de serotonina por medio del uso del 5OHtriptofano, será fundamental en el futuro.

 Los pasos del tratamiento deben continuar por el cambio en los hábitos alimentarios, eligiendo los hidratos de carbono que contienen los granos enteros, a saber: trigo, avena, cebada, maíz, arroz, integrales y eliminando el azúcar blanca. Obviamente que para que una persona pueda cambiar un hábito alimentario es necesario tratar primero la compulsión, dado que si no será dependiente y gobernado por los alimentos, por esta razón, primero es la terapéutica de su química cerebral y en segundo término la indicación de los alimentos correctos a comprar e ingerir.

 Está garantizado que cuando se normalizaron los niveles de serotonina el paciente vive en armonía, puede mejorar sus hábitos y por esto prevenir una de las enfermedades epidémicas como la obesidad y la diabetes.

 La causa de las consecuencias

 La carencia epidémica de serotonina observa sus causas en:

 Azucares y harinas refinadas

 Todos los productos que contienen azúcar y harinas blancas alimentan en el intestino bacterias patológicas que alternan la ecología intestinal produciendo un incremento de bacterias anaeróbicas y matando las bacterias que tienen como función principal el metabolismo del triptófano. El triptófano es una molécula (aminoácido) que todos comemos dado que está presente en la carne, la banana, la leche, el huevo, por lo cual nadie debería carecer del precursor de la serotonina, si este fuera bien absorbido. El problema es que la alteración de la flora bacteriana por los productos industrializados que comemos genera la mala absorción del triptófano y por esta razón, no llega al sistema nervioso donde se producirá la síntesis de serotonina y de ahí sus acciones.

 Estrés

 Cuando una persona está nerviosa, angustiada, ansiosa e incluso insomne naturalmente se produce el aumento de una hormona denominada cortisol.

 El cortisol ejerce sobre el cerebro una acción toxica, que llega a producir la muerte neuronal. Por esta razón, el cortisol siempre va a generar la disminución de la química cerebral en general. La serotonina es una de las primeras sustancias que baja cuando hay exceso de cortisol en el cerebro. Obviamente , sabeos que en las ciudades tenemos máximos picos de estrés y que a civilización llevo hacia una forma de vida estresante, sin descanso, sin ejercicios, muy diferente a la vida que llevaban nuestros antepasados y esto evoluciono hacia esta epidemia de carencia de serotonina.

 El estrés produce la elevación del cortisol, esta hormona es neurotóxica o sea que mata neuronas y antes de ello destruye la serotonina.

 Es obvio que este círculo vicioso se genera por factores estresantes externos que debemos revertir ya sea con un cambio de perspectiva del mismo o con un cambio radical de vida. Con esto quiero decir que uno puede hacer terapias de diferentes tipos para no darle importancia a situaciones estresantes o directamente, si las situaciones son irremediables, darles un cambio radical. Una vez que compensamos la disminución de serotonina y está en niveles normales, el estrés puede disminuirla fácilmente en unos 2 a 4 meses, y todo vuelve a empezar. Por esta razón, todo tratamiento que genere un aumento de los niveles de serotonina debe ser acompañado por técnicas que ayuden a disminuir el estrés pasándolo de un estrés desadaptado a niveles adaptados de estrés.

 Como revertir su carencia

 La carencia de serotonina se revierte transitoriamente (por un máximo de 4 meses) con drogas extrañas a nuestro cuerpo, como la fluoxetina, paroxetina, citalopran, venlafaxina, etc. Estas drogas producen un ahorro de la serotonina acumulándola en el espacio que existe entre dos neuronas, pero si hay deficiencia de serotonina a los 4 meses como máximo, deja de tener efectividad. Una forma natural y fisiológica de aumentar la serotonina es dándole al cuerpo los precursores para que la sinteticen. El principal precursor es el 5OHtriptofano.

 El 5OH triptófano es una molécula que forma parte de todas las proteínas de nuestra alimentación, por lo tanto no tiene ninguna contraindicación, ni produce acostumbramiento por ser una molécula propia de nuestro organismo, a diferencia de las drogas extrañas a nuestro cuerpo, que siempre producen dependencia. Pero existe una forma de elevar los niveles de serotonina naturalmente. El 5OHtriptofano es la forma natural de elevar la serotonina. El L-triptófano se encuentra en la banana, las carnes, la leche y las legumbres.

 Muchas veces esta forma de triptófano no puede ser absorbida por el intestino dado que para su absorción se necesita que las bacterias intestinales estén normales. Una de las razones por la cual la serotonina esta baja en el 70% de la población es que los azucares y las harinas refinadas alteran la flora intestinal y esta ya no es apta para la absorción del triptófano. Por esta razón, luego de la comida, la forma natural de elevar la serotonina es dando el 5OHtriptofano por vía sublingual o endovenosa.

 El alfabeto emocional:

 El Dr. Juan Hitzig estudio las características de algunos longevos saludables u concluyo que más allá de las características biológicas, denominador común de todos ellos radicaba en sus conductas y actitudes. Cada pensamiento genera una emoción y cada emoción moviliza un circuito hormonal que tendrá impacto en los 5 trillones de células que forman el organismo: Alfabeto emocional.

 Las conductas “S”: serenidad, silencio, sabiduría, sabor, sexo, sueño, sonrisa, promueven secreción de serotonina.

 Las conductas “R”: resentimiento, rabia, rencor, reproche, resistencia, represión, facilitan la secreción de cortisol, una hormona corrosiva para las células, que aceleran el envejecimiento.

 Las conductas “S” generan actitudes “A”: ánimo, amor, aprecio, amistad, acercamiento.

 Las conductas “R” por el contrario, generan actitudes “D”: depresión, desanimo, desesperación, desolación.

 Con solo aprender este alfabeto emocional, lograremos vivir mas tiempo y mejor, porque la “mala sangre” (mucho cortisol y poca serotonina) deterioran la salud, posibilitan la enfermedad y aceleran el envejecimiento. El buen humor, en cambio, es clave para la longevidad saludable.

 Dra. María Alejandra Rodríguez Zia. Medica Clínica y endocrinóloga UBA.