Los 12 secretos del higienismo para una vida larga

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para los higienistas, el cáncer, la aterosclerosis y las enfermedades degenerativas y crónicas, como el Alzheimer y la diabetes, se originan en gran parte en la alimentación y la contaminación ambiental. Consejos.

Estamos expuestos a tanta contaminación ambiental y alimenticia, quenuestro cuerpo no alcanza a depurarse por completo. Este es el origen de las enfermedades actuales, que se pueden combatir a través de una práctica como el higienismo.
Un nuevo amigo, de 78 años de edad, Carlos Schreyer, escribió un hermoso librito llamado “36 años sin cáncer”. Luego de padecer un cáncer de alto grado de agresividad,  pudo sobrevivir a un pronóstico médico muy sombrío, y ya lleva 36 años desde aquella vez.

Hoy se sabe que el calor excesivo de la cocción mata muchísimas propiedades de los alimentos que ingerimos, y los hace extraños para nuestro cuerpo. Entonces, Carlos se preguntó: “¿Cómo pretendemos alimentar correctamente a nuestro cuerpo, siendo un conglomerado de ciento de miles de células vivas ingiriendo células muertas?”

Limpieza exterior e interior

El higienismo comienza en el siglo XIX cuando a la enfermedad se la relaciona con las condiciones del ambiente de las ciudades. Por eso se instalan el agua corriente, las cloacas y la iluminación de las calles. Además, se comienzan a controlar las epidemias de enfermedades infecciosas y la desnutrición, se desinfecta el agua y se pasteuriza la leche.

Así los médicos pusieron el foco en la comida, la limpieza de las casas y el cuerpo, la ventilación y el descanso. A su vez, se alejaron las industrias, los mataderos, y los cementerios del centro de la ciudad. Gracias a esta corriente se comenzaron a diseñar los baños y, empezó el control de la prostitución como generadora de enfermedades venéreas.

Hoy el higienismo revela que el cáncer, la aterosclerosis y las enfermedades degenerativas y crónicas, como el Alzheimer y la diabetes, se originan en gran parte en la alimentación y la contaminación ambiental a todos los niveles.

El secreto de la longevidad

Dentro de lo que estamos considerando como higienismo, se estudia a los pueblos centenarios, que son aquellos que viven entre 110 y 120 años. Uno de ellos son los Hunza, un grupo de 30.000 habitantes que viven a los pies del Himalaya, y que hasta hace muy poco no habían sido contaminados por la civilización.

No conocen enfermedades como cáncer, diabetes, obesidad o caries dentales. En cambio, cuando un Hunza migra y adopta la alimentación occidental, comienza a padecer todas las enfermedades convencionales.

El doctor Robert McCarrison investigó el motivo de la sobrevida de estos pueblos, y descubrió que está en la alimentación:

– Principalmente comen lechuga, espinaca y fruta durante todo el año, ya sea deshidratada o fresca.

– También incluyen leche de cabra agria, quesos sin sal, papas asadas con cáscara, frutos secos y trigo entero.

– Además, comen cruda la cebolla, las coles y las zanahorias, especialmente para ahorrar combustible.

– El consumo de carne es escasísimo, solamente cordero una o dos veces al año para las fiestas.

– No sabían qué era el azúcar, ni las bebidas alcohólicas, ni el café, el té o el tabaco.

– Desconocían las golosinas, las harinas refinadas, los conservantes y la pastelería.

– No había un poblado con autos, ni fábricas, ni policías, ni hoteles.

– Tampoco usaban insecticidas, ni abonos químicos.

– La ingesta diaria de proteínas estaba cerca de 50gr per cápita y, mayormente, el origen de estas proteínas era vegetal.

– En resumen, vivían en un clima verdaderamente higienista.

12 claves del higienismo

1 – Respetar el buen descanso.

2 – Cultivar la alegría y la risa.

3 – Comer frutas, verduras y semillas, todo crudo, cuando sea posible.

4 – Minimizar el consumo de las carnes rojas, el azúcar, la sal, el café, el té y las harinas blancas.

5 – Comer cantidades moderadas y no hacer las cenas muy tarde.

6 – Aprovechar el día con la luz natural del sol.

7 – Practicar ejercicio físico.

8 – Seguir hábitos saludables mentales, físicos, emocionales y energéticos.

9 – No silenciar o ignorar la enfermedad.

10 – Tener en cuenta que la intoxicación nos enferma.

11 – Estar atentos a la sintomatología corporal.

12 – Eliminar el tabaco, las drogas y el alcohol.